ENTRECULTURAS | Una red de personas comprometidas
Entreculturas, Educación, Memoria, Informe Anual, Rendición de Cuentas
131
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-131,bridge-core-1.0.4,ajax_fade,page_not_loaded,,paspartu_enabled,vss_responsive_adv,vss_width_768,qode-theme-ver-18.0.6,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive
 

UNA RED DE PERSONAS COMPROMETIDAS

El equipo humano de Entreculturas es una de nuestras mayores fortalezas

Las más de 750 personas que integramos la organización buscamos contribuir al desarrollo de los países y comunidades más vulnerables, apelando a valores como la solidaridad o la igualdad de derechos e implicando a todo tipo de actores (ciudadanía, empresas, gobiernos, etc.) que tienen su parte de responsabilidad ante los desafíos globales de nuestro tiempo.

47 Congreso Internacional de la Federación Fe y Alegría

Entre los días 28 de septiembre y 1 de octubre se celebró en Madrid el 47 Congreso de la Federación Internacional Fe y Alegría, bajo el título “Fe y Alegría, movimiento global. Educamos en las fronteras”. El encuentro, acogido por Entreculturas, abordó temáticas como las fronteras actuales y futuras de Fe y Alegría, las estrategias a abordar como movimiento global y el cada vez más importante enfoque de trabajo en ciudadanía global.

 

El evento contó con la presencia de las direcciones nacionales de las 22 Fe y Alegría de Latinoamérica, Europa y África, y personas invitadas de otros 11 países. Arrancó con el encuentro de jóvenes de Fe y Alegría que conforman la iniciativa Red Generación 21+, parte de la cual es la Red Solidaria de Jóvenes de Entreculturas. Los asistentes pudieron vivir un momento privilegiado de expresión juvenil con un acto de calle en el barrio de la Ventilla de Madrid y una reunión de diálogo con los equipos directivos de Fe y Alegría.

 

El Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa SJ, inauguró el segundo espacio y núcleo del Congreso, que tuvo lugar en El Escorial, haciendo referencia a la importancia de este movimiento en tiempos de transformación global. Movimiento guiado por la intuición del P. José María Vélaz, iniciado en la humilde casa de Abraham Reyes y Patricia García, y que ahora es una gran red internacional que conecta ya a más de millón y medio de estudiantes en 22 países del mundo.

 

El Padre General estuvo acompañado en la inauguración por Antonio España SJ (Provincial de España), Carlos Fritzen SJ (Coordinador de la Federación Internacional Fe y Alegría) y Daniel Villanueva SJ (Vicepresidente Ejecutivo de Entreculturas).

 

Finalmente, a modo de cierre, el lunes 1 de octubre tuvo lugar un acto institucional y abierto al público en el Palacio de Cibeles de Madrid con el nombre “Agenda 2030: el reto de una educación que cambie el mundo.” En este acto se abordó la importancia de una educación transformadora, la construcción de una ciudadanía global, el ODS 4 y la relevancia de la educación en la nueva agenda 2030. El acto fue inaugurado por la Ministra de Educación y Formación Profesional Isabel Celaá y participaron actores primordiales en el cambio educativo y la cooperación internacional tales como Juan Pablo de Laiglesia (Secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe), Mariano Jabonero (Secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos), Aína Calvo (Directora de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), Federico Buyolo (Director General de la Agenda 2030), Tom Smolich SJ (Director Internacional del Servicio Jesuita a Refugiados) y Gehiomara Cedeño (Miembro del Equipo Coordinador de la Federación Fe y Alegría).

 

Toda la información de lo que ocurrió en esos días se puede encontrar en www.congresofeyalegria2018.org

50º Encuentro de Delegaciones

Otro momento destacado de 2018 fue el 50º Encuentro de Delegaciones de Entreculturas. Al igual que los 49 anteriores, fue un tiempo para informarnos, formarnos, construir conjuntamente la organización que somos, evaluar, planificar el futuro y tomar conciencia de lo que nos transforma, nos indigna y nos moviliza.

 

Pero, eso sí, por ser el 50º, tuvo un carácter especialmente celebrativo, haciendo memoria de todo lo vivido y recordando a tantas personas que han hecho posible el proyecto de Entreculturas en tantos años de caminar.

Entreculturas se concibe como un lugar tejido en red por la acción de sus 28 delegaciones a través de las cuales abrimos nuestra casa a la participación y al compromiso con el derecho a la educación. Las personas que integran nuestras delegaciones han hecho posible durante 2018 la puesta en marcha de más de 315 actividades de diversa índole (conciertos, charlas, talleres en coles y universidades, exposiciones de fotos, actos de calle, la Carrera Solidaria, la SAME, los Caminos de Hospitalidad…), orientadas siempre a dar a conocer la naturaleza y el trabajo de Entreculturas, a sensibilizar a la población sobre otras realidades que se viven en el planeta y a lograr la implicación de la ciudadanía en la consecución de un mundo más justo, equitativo y sostenible.

Experiencia Sur y Profes en Compañía

Experiencia Sur es un programa de voluntariado internacional de corta duración destinado a personas trabajadoras o vinculadas a Entreculturas que ofrece la experiencia de viajar durante uno o dos meses de verano a un país con los que trabajamos en América Latina, África o Asia. En 2018, 25 personas se apuntaron a la formación y, de ellas, 20 compañeros y compañeras se animaron a participar y a profundizar en su compromiso y motivación. Viajaron a 9 países diferentes y, por primera vez en la historia de este programa, uno de los enclaves fue un país asiático, en concreto Nepal.

 

Otra novedad fue la incorporación de una variante a esta propuesta de voluntariado pensada especialmente para docentes: Profes en Compañía. Una experiencia grupal que reunió en Perú a 10 profesores y profesoras de distintos colegios de la Compañía de Jesús en España.

Tras el verano se organizó un encuentro entre todas las personas que habían formado parte de alguna de las dos iniciativas a fin de compartir y evaluar lo vivido, así como para plantearse de qué manera iba a influir todo ello en su vida una vez de vuelta. Reflexionaron juntos sobre cuál sería la mejor manera de tender puentes entre la realidad de aquí y la de allá, y cómo vivir de una forma más coherente y sencilla, reivindicando la dignidad y la calidad de vida para todas las personas.

Voluntariado Internacional VOLPA

Entre octubre de 2017 y junio de 2018, un total de 36 personas (9 hombres y 27 mujeres) participaron en la formación de nuestro Programa de Voluntariado Internacional Pedro Arrupe (VOLPA). Nueve meses en los que, acompañados por alguno de los 25 formadores y formadoras con los que contamos en las 9 ciudades que integran actualmente el programa, pudieron profundizar en temas de desarrollo, interculturalidad, actitudes del voluntariado, etc., y reflexionar acerca de sus motivaciones.

 

Por otro lado, a lo largo de 2018, un total de 31 personas (9 hombres y 22 mujeres) estuvieron en el terreno acompañando la labor de 17 de nuestros socios locales en 11 países diferentes. En las páginas iniciales de esta memoria hay una sección especial dedicada a todos ellos en la que se detallan sus nombres y sus respectivos enclaves.

VOLPA: 25 años siendo parte de vidas que cambian

 

Tras el veinticinco aniversario del Programa VOLPA, el pasado año vio la luz un cuadernillo de evaluación que refleja el impacto que ha tenido esta propuesta en la vida de las más de 1.000 personas que han participado desde su creación en 1991. La idea era indagar en si hay rasgos comunes en experiencias tan dispares vividas por personas de diferentes generaciones a lo largo de más de dos décadas, y transparentar de alguna manera el aporte de un programa de voluntariado internacional como VOLPA en la formación de agentes para el cambio global y la cooperación internacional.

 

Tal y como explican los voluntarios y las voluntarias de VOLPA, es una decisión que “cambia vidas”, las vidas de las personas que participan y también las de aquellas con las que conviven. La especificidad de este voluntariado internacional se plantea desde la cercanía y empatía con las comunidades de los países que les acogen, en un proceso que afecta más allá del año o dos años de experiencia. Las personas que participan en VOLPA dicen que “ya nada vuelve a ser lo mismo”.

Me llamo José Ángel Espinar, tengo 40 años y soy maestro. Mi pareja se llama Ester Lapuerta, tiene 36 años y es médico de familia. A los dos nos llena de ilusión y felicidad poder cumplir una acción voluntaria de entrega y ayuda a los demás, por eso decidimos embarcarnos en el Programa VOLPA de Entreculturas.

Los primeros días en Guatemala fueron de muchos cambios (distinto huso horario, comidas, costumbres) pero, desde el primer momento, nos sentimos uno más de la familia de Fe y Alegría. El ritmo de vida “acá” es más tranquilo y todo va más despacio. Una de las cosas que más nos ha sorprendido es la forma de vivir, nos vamos dando cuenta de que no hacen falta tantas cosas materiales para disfrutar de un buen nivel de vida, ni para ser felices. Aquí estamos teniendo la oportunidad de dedicarnos tiempo a nosotros mismos y a las personas que comparten nuestro día a día, sin carreras y sin prisas... Esto ya da valor a la experiencia. Una experiencia que no ha hecho más que empezar y que ya sentimos que nos está enriqueciendo.

(José Ángel y Ester, VOLPAS en Guatemala)

La principal conclusión a la que se llegó con este estudio es que las personas que han vivido esta experiencia de voluntariado se convierten en agentes de transformación. Por un lado, el propio voluntario o voluntaria VOLPA vive una importante transformación personal y, por otro, algunas de estas personas se vuelven agentes multiplicadores que influyen en la forma de pensar y actuar de la gente y del entorno que les rodea. Son, en general, personas más comprometidas con la justicia social, lo que se transmite a través de sus opciones de trabajo, de voluntariado o simplemente en la manera de estar en la vida y educar a sus hijos/as.