ENTRECULTURAS | Editorial
Entreculturas, Educación, Memoria, Informe Anual, Rendición de Cuentas
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EDITORIAL

Educamos en las fronteras

Para Entreculturas, 2018 ha sido el año del Congreso de la red Fe y Alegría. El movimiento educativo del que Entreculturas forma parte, presente en 22 países del mundo, principalmente latinoamericano, pero que ya crece, desde hace 11 años, en África y comienza a soñar con su futuro en Asia.

 

El congreso número 47, que se celebró en Madrid acogido por Entreculturas, resultó uno de los congresos de Fe y Alegría más globales y diversos. Las direcciones de todos los países que conforman la red se dieron cita, junto a representantes de instituciones educativas, centros sociales y organizaciones hermanas de otros 11 países: un total de 350 personas que, junto a los voluntarios y voluntarias de nuestras 28 delegaciones y a los jóvenes de las redes solidarias que promovemos desde Entreculturas, pudieron dialogar sobre cuál debería ser nuestra mejor respuesta educativa para un mundo en cambio y en los límites de la inclusión.

 

Fe y Alegría, en palabras de Arturo Sosa, General de los jesuitas, se ha convertido en una insignia fundamental de la Compañía de Jesús en educación en las fronteras. Un movimiento que, pese a contar con más de 60 años de historia, no renuncia a reinventarse y continuar rediseñando sus propios confines de actuación.

 

En Entreculturas hemos aprendido de Fe y Alegría que una de las claves para seguir sirviendo en los márgenes de nuestro mundo es estar incómodos, querer siempre preguntar y preguntarnos qué más podemos hacer para servir mejor a los que más lo necesitan. Cuestionarnos una y otra vez qué fronteras no estaremos atendiendo o necesitamos transformar.

 

Y de esa exigencia, de esa incomodidad, nace atender a todas y cada una de las 184.269 personas a las que hemos podido acompañar en este año 2018.

Desde ese querer hacer más arranca nuestro apoyo y nuestro caminar junto a las poblaciones de Honduras, Salvador, Nicaragua, Venezuela, Colombia… protagonistas de éxodos invisibles, migrantes y refugiados de la pobreza, de la violencia y en busca de la hospitalidad. Y sumarnos, junto al Servicio Jesuita a Refugiados, al llamado de nuestro Papa Francisco para acoger, proteger, promover e integrar a las poblaciones refugiadas e incidir en los Pactos Globales sobre Migración y Refugio de Naciones Unidas.

 

De ese querer aprender más surge nuestro Programa de Innovación para el Empleo junto a las poblaciones indígenas de Perú, el trabajo con jóvenes para seguir reinventando el mundo a través del arte, la experimentación y la movilización y nuestra colaboración con una amplia red de personas, organizaciones y alianzas para seguir transformando realidades en los 37 países en los que trabajamos.

 

Cambios como los que queremos lograr a favor de la educación de las niñas. Una de las fronteras de mayor desigualdad de nuestro mundo: la que representa a las más de 240 millones de niñas que sufren violencia en nuestros días o a los 140 millones de niñas y adolescentes que no van a la escuela.

 

2018 ha sido el año en el que ha arrancado la campaña La Luz de las Niñas en Entreculturas. Una campaña que nos habla también de esa inconformidad ante la violencia, ante la injusticia. Ronaldine, la niña haitiana que protagoniza nuestra portada, es una niña participante de este programa y nos mira atenta, dispuesta a seguir luchando frente a las amenazas y el miedo.


Gracias de corazón
por seguir a nuestro lado y permitirnos acompañar la vida que emerge en las fronteras. Gracias por ser parte de este gran movimiento por la justicia.

Daniel Villanueva SJ
Vicepresidente Ejecutivo de Entreculturas