Educación
Entreculturas, Educación, Memoria, Informe Anual, Rendición de Cuentas
128
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-128,bridge-core-3.0.1,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,paspartu_enabled,vss_responsive_adv,vss_width_768,qode-theme-ver-28.5,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.7.0,vc_responsive
 

GARANTÍA DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN

Nuestro objetivo es garantizar la escolarización desde la primera infancia y la satisfacción de necesidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida desde un enfoque de calidad, inclusión y equidad, promoviendo una educación transformadora y para la ciudadanía global desde una perspectiva de coeducación.

Reinventando la educación en tiempos de pandemia

La pandemia de la COVID-19 ha supuesto una crisis global sin precedentes. Junto a las complicaciones sanitarias, enfrentamos una adversidad social, económica y educativa no conocida hasta ahora. El cierre de los centros escolares afectó a casi 1.600 millones de alumnos y alumnas en más de 190 países. Esto supuso no solo un frenazo repentino en su proceso formativo sino que, además, trajo consigo otras muchas consecuencias: muchos alumnos y alumnas verían comprometida su alimentación al no contar con el desayuno o la comida de la escuela; aumentarían los casos de violencia intrafamiliar o abuso -sobre todo para las niñas- al pasar más tiempo en casa y, en el medio/largo plazo, muchos de esos niños y niñas podrían no volver a retomar jamás su educación al tener que ponerse a trabajar para hacer frente a la crisis económica derivada del coronavirus.

 

En estas circunstancias, la educación por radio y las tecnologías para la comunicación a distancia fueron cruciales para adaptar buena parte de nuestros proyectos, incluso en los contextos más desfavorecidos. No obstante, además de dar continuidad a nuestros programas educativos y de formación para el empleo como los financiados por AECID, ECHO, Accenture e Inditex, decidimos poner en marcha -bajo el paraguas de la Red Xavier (la red internacional de ONG jesuitas de desarrollo), y de la mano de Fe y Alegría y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS)- un Programa de Emergencia Educativa en 21 países de África y América Latina orientado a ofrecer un apoyo especial a las comunidades escolares más afectadas por la pandemia.

Haciendo uso de WhatsApp, de programas especiales de radio o a través de plataformas online para el intercambio de lecciones y ejercicios entre el personal docente y el alumnado, facilitamos el acceso a la educación de personas refugiadas sirias en Líbano, a la población rural en Perú o a estudiantes jóvenes sin recursos en Guatemala.

 

En Venezuela y en Haití, por ejemplo, países que ya pasaban por serios estragos dada su situación sociopolítica, pusimos en marcha un sistema de cash-transfers para que las familias pudieran adquirir alimentos y garantizar así su seguridad alimentaria.

 

En los campos de personas refugiadas de países como Chad y Burundi promovimos la prevención y la sensibilización mediante la instalación de puntos de agua en los entornos escolares y el reparto de kits sanitarios que permitieran implementar las prácticas higiénicas aprendidas. Asimismo, en los contextos de mayor vulnerabilidad donde era imprescindible la ayuda humanitaria, como en el caso de R. D. del Congo, distribuimos alimentos y kits de primera necesidad, además de incentivar pequeños proyectos de generación de ingresos que permitieran a la población una recuperación temprana del fuerte impacto económico de la crisis.

 

Y todo ello siempre prestando una atención especial a las niñas y a las mujeres por ser víctimas de violencia de género o las primeras en tener que renunciar a su educación. En algunos países como Malaui, Kenia y Colombia diseñamos campañas de sensibilización por radio o a través de mensajes en el móvil para concienciar a familias y comunidades sobre la prevención de la violencia y la importancia de la educación de las niñas.

Trabajando por la educación también en España

También activamos nuestra respuesta en España donde, de la mano de otras organizaciones sociales de la Compañía y gracias a la solidaridad de muchas de las empresas con las que colaboramos, procedimos a la donación de tablets, ordenadores portátiles y conexión a datos móviles entre los colectivos con mayor dificultad para incorporarse al modelo no presencial. 

 

A través de 7 proyectos dimos respuesta a las necesidades de casi 1.500 estudiantes y más de 100 educadores y educadoras en 8 comunidades autónomas.

Tiempo de crisis, tiempo de incidencia

Durante 2020 nuestro propósito fue siempre impedir que la COVID ahondara aún más la brecha educativa ya existente, por eso diseñamos un plan de incidencia política con el que influir en la Estrategia COVID de la Cooperación Española para que el derecho a la educación fuera uno de sus pilares. 

 

Tras decretarse el Estado de Alarma y el cierre inmediato de las escuelas en, prácticamente, todos los países del mundo, desde la Campaña Mundial por la Educación (CME) -de la que formamos parte junto a Ayuda en Acción, Educo y Plan Internacional– alertamos enseguida de las consecuencias que esto tendría en términos de equidad e inclusión, sobre todo, en los países carentes de sistemas educativos sólidos. 

 

Para llamar la atención de los responsables políticos a este respecto e invitar a la ciudadanía a reflexionar sobre las lecciones aprendidas en este contexto excepcional de pandemia, lanzamos la iniciativa #LaMejorLección, que consistió en que la gente compartiera en distintos formatos (vídeo, texto, mensaje en redes sociales, etc.) sus impresiones acerca de la educación: ¿por qué es importante?, ¿qué puede ocurrir en la sociedad si la educación se detiene?, ¿cómo puede contribuir la educación a evitar futuras crisis como esta? 

 

Nuestra campaña de La Silla Roja de septiembre (en torno a la fecha de Vuelta al Cole) también partió de la premisa de que “La vida sin educación no se sostiene”, una idea representada con la imagen de una silla escolar con una pata rota -y que titula esta memoria anual 2020-. En un momento en que en España se empezaban a retomar las clases, quisimos poner el foco en todos los países donde las aulas seguían vacías y en todas las familias sin acceso a Internet a cuyos hijos e hijas les era imposible seguir las clases de forma virtual. “No podemos permitir que se produzcan graves retrocesos en el camino para alcanzar antes de 2030 una educación inclusiva, equitativa, gratuita y de calidad”, afirmó Lucía Rodríguez, responsable de Incidencia en Entreculturas, en la rueda de prensa de presentación. “Si no se prioriza a los colectivos que están en mayor desventaja y si la comunidad internacional no mejora la cooperación con los países frágiles o empobrecidos, la crisis sanitaria agrandará la brecha educativa ya existente y se incumplirán los compromisos del derecho a la educación para todas las personas”. 

 

Junto a la campaña lanzamos el informe “La vuelta al cole: un reto global a la sombra de la pandemia”, con el que quisimos ofrecer un análisis más detallado del impacto de la COVID-19 en las comunidades educativas. Además de su difusión en medios de comunicación, el documento nos sirvió como base para propiciar una serie de diálogos con las y los representantes políticos más estratégicos tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de las Agencias de cooperación autonómicas, con el objetivo de trasladarles nuestras recomendaciones para la acción.

Empresas comprometidas con la educación

A pesar del contexto adverso al que se enfrentaban las empresas, muchas de ellas demostraron su solidaridad y se volcaron con aportaciones económicas extraordinarias, ofreciendo voluntariado a distancia, poniendo a disposición de Entreculturas sus medios y conocimientos, etc. 

 

Algunos ejemplos destacados de este tipo de colaboraciones especiales fueron la donación de tablets y conexiones a Internet de CaixaBank, Banco Santander, Profuturo, Indra y Orange a varios colegios en España para facilitar la educación en remoto de familias con escasos recursos; el apoyo de Sedatex, Deloitte y Banco Santander al proyecto “Ellas lo Bordan” para la confección de mascarillas; la donación de la Fundación Almenara para la compra de mascarillas para la infancia en riesgo de exclusión, familias sin recursos y personas migrantes en situación de vulnerabilidad; la entrega de mobiliario y enseres por parte de Ikea y Zara Home para personas migrantes y familias en riesgo de exclusión; la donación de material desinfectante para nuestra sede central y delegaciones por parte de ClaroSol; el apoyo de Endesa a un proyecto de atención y acompañamiento a personas vulnerables afectadas por la COVID-19 en España; la colaboración del BBVA con la prevención de la exclusión social en la adolescencia; la aportación a la emergencia educativa en países como Haití de Merlin Properties o Alimerka, o el apoyo de la Fundación Roviralta para la mitigación y prevención del impacto del coronavirus en países como R.D. del Congo o Guinea.